Elaborado a partir de alcohol producido de la fermentación de melaza de la caña de azúcar dominicana.
Ron añejo de color ambarino, brillante y limpio. Con un ligero aroma a madera con trasuntos a chocolate, no es un ron de una gran complejidad. En boca es untuoso y amantequillado, con cierta presencia del tanino de la madera, pero algo seco en sentido general.
Es uno de los rones más consumidos en España.
Se toma solo, con hielo o combinado con refrescos.