Representante del clásico amontillado cordobés, en su ortodoxia combina la silueta del fino en su juventud con el carácter firme que proporciona la buena crianza oxidativa en la bota, por el sistema de criaderas y soleras, durante al menos 15 años.
Color oro viejo vivo, su aroma es fino, de intensidad media pero con toques de vainilla fina, solera y ligeros recuerdos biológicos de fino y frutos secos. En boca es graso, equilibrado, sabroso, intenso, llena la boca de matices amargos, algo salinos y con recuerdos de pastelería fina.
14 - 16º
Ideal con embutidos, salazones, anchoas y quesos muy curados.